Autosabotaje

Como lo dice la palabra, es sabotearnos a nosotros mismos.

Es el estado indeseable en el que nuestra mente se empeña en evitar que logremos nuestros sueños. Autoboicotearse.

Para definirlo de forma sencilla, “cuando decimos que queremos algo, y después nos aseguramos de que no suceda”.

La causa del autosabotaje es la pérdida de autoconfianza. Ocurre cuando desconfiamos de nosotros mismos, de lo que somos capaces de lograr, por lo que nuestra mente hace lo posible para llevarnos por otro camino.

En general nos autosaboteamos para evitar responsabilidades, o por tener miedo a las consecuencias. Siempre encontramos una justificación.

Algunos ejemplos:

  • No terminar con las cosas. Empiezo algo y lo dejo a medio hacer.
  • Posponer hacerlas permanentemente (procrastinación).
  • El perfeccionismo. Si no hago las cosas a la perfección, mejor no hacerlas.

Nuestra mente consciente, racional, es la que se orienta al trabajo, al esfuerzo perseverante, a la paciencia hasta ver más adelante los resultados. En cambio, nuestra mente inconsciente siempre busca el placer inmediato.

Principio de solución:

Comenzar por la revisión de mi autoestima, en particular la autoconfianza. Analizar qué beneficios obtengo cada vez que me autosaboteo.

Evitar culparse por los errores del pasado. El hecho que los hayas cometido y repetido muchas veces no significa que estás “condenado” a repetir la misma historia nuevamente. Agradece lo que ya pasó, y toma esas experiencias como aprendizajes, a fin que te animes al cambio, a nuevas oportunidades a las que puedes llegar para superar los “fracasos”. Ábrete a creer que es posible ese cambio que sueñas, que es posible superar tus propios autosabotajes, y comenzar a construir desde hoy un futuro mejor.

Un buen comienzo puede ser que te pongas pequeñas metas, fáciles de alcanzar. Y procura celebrarlo cada vez que las logres. De este modo, estás hablándole a tu mente inconsciente que eres capaz de alcanzar tus metas, y que lo festejas, te gratificas. Eso, el inconsciente lo tiene muy presente, por cuanto hemos dicho anteriormente, que siempre busca el placer, la gratificación.

Ejemplo: Si una persona necesita bajar de peso, supongamos 10 kilos, a fin de evitar que su autosabotaje le impida bajarlos, será recomendable que se plantee metas semana a semana, de bajar 1 kilo o menos, procurar en cada semana cambiar un hábito sedentario por un hábito de actividad; o bien, reemplazar una o dos comidas semanales con gran aporte calórico, por otras menos calóricas, beber más líquidos, y cosas similares. Entonces, al cabo de una semana, habrá bajado algo de peso, lo suficiente como para que lo celebre, que se felicite frente al espejo, que lo comparta con sus seres queridos, que se dé alguna gratificación. Esto, la mente inconsciente lo registra enseguida. Y entonces, si lo vuelve a intentar otra semana, y otra, aunque sea de a poco, irá obteniendo progresos, por lo que su mente inconsciente le recordará lo placentero que son esas gratificaciones.

Y esto, provocará que en vez de sabotearse, le ayude a cumplir con sus metas.

Si quieres conocer un poco más del tema, te invito a ver el siguiente vídeo, realizado con mi compañera Jinett Figueroa, con quien hace poco tiempo comenzamos a colaborar en el desarrollo de temas de coaching y superación personal.

EMPATÍA

 

Una de las habilidades más necesarias en esta época es la capacidad de llegar a las personas, hablar su mismo lenguaje, procurar sentir lo que ellos sienten, como bien se afirma: “ponerse en sus zapatos”.
Es lo que se denomina “Empatía”: el ponerse en el lugar de la otra persona, identificarse con ella, escucharla con el corazón y comprender sus problemas y emociones. Dicho de otro modo, “estar presente”.
Una actitud muy positiva que nos permite crear y mantener relaciones saludables.

Sin duda que no es un camino fácil, sin embargo, depende de nosotros el asumir la actitud adecuada, abrirme a la otra persona, evitar “encasillarlo” con mis prejuicios o puntos de vista. Toda persona siempre tiene algo muy bueno para compartir y además necesita de otra, para ser escuchada, comprendida, aceptada.

Me encanta una definición de la empatía brindada por Jacobo Levy Moreno, quien fue el creador del psicodrama, que dice:
“Un encuentro de dos: ojo a ojo, cara a cara.
Y cuando estés cerca, tomaré tus ojos
y los pondré en lugar de los míos,
y tú tomarás mis ojos, y los pondrás en lugar de los tuyos.
Y luego te miraré con tus ojos, y tú me mirarás con los míos”.

Así es la empatía: el punto de partida para una comunicación excelente.

Ojo a ojo, cara a cara, mano a mano, corazón a corazón…
¿Nos atrevemos a vivir la vida con empatía? ¡A que sí!

El momento ideal

¿Te has preguntado alguna vez cuándo es el momento ideal para emprender algo nuevo, realizar cambios en tu vida, hacer realidad un sueño, o sencillamente efectuar alguna tarea importante en tu profesión o en tu vida personal?
Pues, la mayoría de las respuestas, a modo de ejemplo, son:
Cuando…tenga más tiempo, más energías, más disponibilidad, más dinero…
Cuando…cambie la política, la coyuntura económica, cuando termine este gobierno y venga otro nuevo…cuando termine esta relación…cuando me vuelva a enamorar…cuando esté mejor preparado…cuando se termine de una buena vez esta situación tan…
Es que…aun tengo que formarme y seguir estudiando…estoy esperando ese ascenso en mi trabajo…que el saldo de mi cuenta bancaria sea de tantos €…
Es que…aun no es el momento adecuado, lo tengo que pensar…
Quizás…el próximo mes…dentro de dos meses…el próximo año…
Si tuviera más…seguridades, dinero, apoyo de mi entorno, opiniones favorables…
Si hubiera estudiado más…si fuera más creativo…más emprendedor…si fuera una persona más atrevida, más decidida…si tuviera un trabajo mejor…

Si el miedo no me paralizara…si no tuviera nada de miedo…si no estuviera atado a mis compromisos…

Napoleon Hill, (autor de “La actitud Mental Positiva”), afirmó que:

No existe el momento ideal. El momento ideal es AHORA. Trabaje con las herramientas que tenga, y a medida que lo haga aparecerán nuevas herramientas”.

Por lo tanto, te invito a que consideres el “AHORA” cada vez que te preguntes por ese “momento ideal”. Un primer paso, aun incipiente, es el que a veces provoca el cambio. Aunque no veamos de antemano todo el camino por recorrer. Y a veces la tarea más pequeña puede encender la chispa de la creatividad y la motivación que necesitas.

Quizás te asombres de las capacidades que tienes y de lo mucho que puedes lograr si, tal como decía Napoleon Hill, comienzas a trabajar con los recursos que tienes. Y por supuesto, si necesitas una ayuda profesional que te facilite recursos y te acompañe al logro de tus metas, comunícate conmigo, a través del formulario de contacto. Será un gusto escucharte y brindarte el apoyo que necesites. ¡Anímate y ponte en acción!