EMPATÍA

 

Una de las habilidades más necesarias en esta época es la capacidad de llegar a las personas, hablar su mismo lenguaje, procurar sentir lo que ellos sienten, como bien se afirma: “ponerse en sus zapatos”.
Es lo que se denomina “Empatía”: el ponerse en el lugar de la otra persona, identificarse con ella, escucharla con el corazón y comprender sus problemas y emociones. Dicho de otro modo, “estar presente”.
Una actitud muy positiva que nos permite crear y mantener relaciones saludables.

Sin duda que no es un camino fácil, sin embargo, depende de nosotros el asumir la actitud adecuada, abrirme a la otra persona, evitar “encasillarlo” con mis prejuicios o puntos de vista. Toda persona siempre tiene algo muy bueno para compartir y además necesita de otra, para ser escuchada, comprendida, aceptada.

Me encanta una definición de la empatía brindada por Jacobo Levy Moreno, quien fue el creador del psicodrama, que dice:
“Un encuentro de dos: ojo a ojo, cara a cara.
Y cuando estés cerca, tomaré tus ojos
y los pondré en lugar de los míos,
y tú tomarás mis ojos, y los pondrás en lugar de los tuyos.
Y luego te miraré con tus ojos, y tú me mirarás con los míos”.

Así es la empatía: el punto de partida para una comunicación excelente.

Ojo a ojo, cara a cara, mano a mano, corazón a corazón…
¿Nos atrevemos a vivir la vida con empatía? ¡A que sí!

El momento ideal

¿Te has preguntado alguna vez cuándo es el momento ideal para emprender algo nuevo, realizar cambios en tu vida, hacer realidad un sueño, o sencillamente efectuar alguna tarea importante en tu profesión o en tu vida personal?
Pues, la mayoría de las respuestas, a modo de ejemplo, son:
Cuando…tenga más tiempo, más energías, más disponibilidad, más dinero…
Cuando…cambie la política, la coyuntura económica, cuando termine este gobierno y venga otro nuevo…cuando termine esta relación…cuando me vuelva a enamorar…cuando esté mejor preparado…cuando se termine de una buena vez esta situación tan…
Es que…aun tengo que formarme y seguir estudiando…estoy esperando ese ascenso en mi trabajo…que el saldo de mi cuenta bancaria sea de tantos €…
Es que…aun no es el momento adecuado, lo tengo que pensar…
Quizás…el próximo mes…dentro de dos meses…el próximo año…
Si tuviera más…seguridades, dinero, apoyo de mi entorno, opiniones favorables…
Si hubiera estudiado más…si fuera más creativo…más emprendedor…si fuera una persona más atrevida, más decidida…si tuviera un trabajo mejor…

Si el miedo no me paralizara…si no tuviera nada de miedo…si no estuviera atado a mis compromisos…

Napoleon Hill, (autor de “La actitud Mental Positiva”), afirmó que:

No existe el momento ideal. El momento ideal es AHORA. Trabaje con las herramientas que tenga, y a medida que lo haga aparecerán nuevas herramientas”.

Por lo tanto, te invito a que consideres el “AHORA” cada vez que te preguntes por ese “momento ideal”. Un primer paso, aun incipiente, es el que a veces provoca el cambio. Aunque no veamos de antemano todo el camino por recorrer. Y a veces la tarea más pequeña puede encender la chispa de la creatividad y la motivación que necesitas.

Quizás te asombres de las capacidades que tienes y de lo mucho que puedes lograr si, tal como decía Napoleon Hill, comienzas a trabajar con los recursos que tienes. Y por supuesto, si necesitas una ayuda profesional que te facilite recursos y te acompañe al logro de tus metas, comunícate conmigo, a través del formulario de contacto. Será un gusto escucharte y brindarte el apoyo que necesites. ¡Anímate y ponte en acción!